miércoles, 2 de febrero de 2011

EL INICIO DE UN CAMINO POR LA SENDA DE LAS LETRAS


Editorial "PRODUCCIONE DEL REY" tiene el honor de editar "La Naturaleza De Los Latidos" del escritor Julián Marcel, un prometedor poeta que con su arte sabe desentrañar las maravillas ocultas del Ser Humano y sus sentires del alma y el corazón.
Aqui un resumen de sus escritos:


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La Naturaleza de los Latidos

1.

Late.
Late la primera arena
en su octava fracción.

La sangre amante da lugar
al corazón del río
y el corazón late.

Late la tierra.
Late la vida.
Late el río.

Late su primera sombra
que en la séptima noche agostina
teje unos versos

***
2.

En el latido está viva la tierra.

La tierra nace conmigo
porque yo soy la tierra;
soy cada uno de sus granos
de amor y aire
en tanto el fuego
arroje
su primera brasa de vino a la nada
y arda
como un llanto
en el vientre del bosque.

Yo soy la tierra,
inerme,
cíclica,
entera,
como el seno,
como la pureza.

Yo soy la vida,
y vos también lo sos.
Yo soy la muerte,
y vos también lo sos.
Yo soy el grano de arena,
y vos también lo sos.

Entre ambos, seamos
la fruta del árbol
desde la semilla.
Y nadie más.

***

7.

Las sonrisas estaban teñidas,
no había sonrisas.
Apenas burla por
toda dirección.
Y si no comía el barro de su ofrenda
el rebencazo era raíz.
Aprendé,
pero no aprendía,
ni reaccionaba.

Desde ahí vengo,
bebiendo de los clavos oxidados de una tumba.

En sus primeros vientos
mi voz oculta no disimulaba su auxilio,
sin abrazos
ni falsos consejos.

Siempre tomé por el camino equivocado
pero ese camino lo elegía yo,
el camino que debo corregir,
el aferrado a mis huellas,
a mis zapatos.

Surcir la tierra, el fango adherido a ellos,
y luego seguir.



***

14.

¿Qué era antes
de vos
sino un residuo incompleto,
una bolsa vacía,
un pan duro y verde?
No era
la suma de todos los versos
y de las líneas que escribí.
¿Qué era antes
de vos
sino vagas influencias
de cloacas rotas
o un secreto de acné?
Estaba triste y no lo sabía.
Estaba solo y no lo sabía.

¿Y qué soy ahora
después de conocerte?
Soy otro,
los granos no están,
y tu gesto
ilumina los periódicos,
acarician el aire
y sin querer creas un
arpa eólica.

¿Qué soy ahora
después de conocerte?
Esclavo de amistad,
que prefiere este encierro
a esa vieja libertad de cartón
que era
antes de mirarte.